Més que un club

bada-bing

El F.C. Barcelona ha comunicado al socio Jordi Casas su intención de demandarle, por daños y perjuicios, en cuanto finalice el proceso judicial abierto a razón de su denuncia por la falta de transparencia en el fichaje de Neymar Jr. Como no tenía pensado referirme al asunto en el día de hoy, me conformaré con que presten ustedes atención a cómo narraba un hombre de honor siciliano, e iniciado en la mafia de Philadelphia, Nicola Gentile, la naturaleza del comportamiento mafioso para que lo puedan comparar ustedes con actitudes más próximas, a ver si de esta manera le sacamos algo de provecho a estos minutos de descuento del año que ya muere.

Dutturedu, si yo vengo aquí desarmado, y usted saca una pistola, me apunta y dice “¡Cola Gentile, ponte de rodillas!” ¿qué haré yo? Pues arrodillarme. Eso no significa que usted sea un mafioso por que haya obligado a Cola Gentile a ponerse de rodillas. Significa que es un cretino con una pistola en la mano.

Ahora bien, Si yo , Nicola Gentile, vengo desarmado, y usted está desarmado también, y yo le digo: “Mire Duttureddu, me encuentro en esta situación. Tengo que pedirle que se ponga de rodillas”. Usted me pregunta “¿por qué?”. Yo le digo: “Duttureddu, permítame que se lo explique”. Y logro convencerle de que tiene que ponerse de rodillas. Cuando usted se arrodilla, eso me convierte en un mafioso.

Si usted se niega a ponerse de rodillas, tengo que dispararle. Pero eso no significa que yo haya ganado; he perdido, Dutturedu.

Este 2013, que comenzó con un homenaje indecente a un personaje condenado a seis años de prisión por la justicia, el ex-presidente Núñez, termina con un socio amenazado por solicitar transparencia a la directiva, para cerrar el círculo y el año con coherencia, cómo no. Este es el Barça del que presumen algunos y que tanto nos avergüenza a otros, el mismo que vende su dignidad a la COPE por 200.000 € para luego reclamar daños y perjuicios a un socio que no acepta arrodillarse. La parte buena del asunto es que nadie dudará jamás que, verdaderamente, somos més que un club, en estos momentos y para ser exactos, un puticlub; el Bada Bing.

¡Feliz 2014!

Groupies

groupieanecdotariodelrockblogspotcom

Cada poco tiempo, mucho menos del que sería aconsejable desde mi modesto punto de vista, España se despierta alborotada por los gritos lastimeros de quienes denuncian la encarnizada persecución que sufren los dos grandes del fútbol español. A bote pronto, uno tiende a imaginar tal cosa como un señor montado en bicicleta, pedaleando brioso a rebufo de un fulano acomodado en una moto, sin gastar un suspiro, pero lo cierto es que estas gentes sienten tal acoso como algo auténtico, físico, frío. A la luz de sus gigantescos presupuestos, el cariño que les profesa la Agencia Tributaria y sus legiones de fieles dispuestos para la batalla, cuesta entender tanto recelo, aunque también costaba creer en un Guti ilustrado y un día se presentó ante nuestros ojos con gafas y chiva bohemia, tan próximo al pseudónimo y a las tertulias del Café de Pombo, que a punto estuve de adjudicarle una greguería, en lugar de un taconazo. Si nos engañan los gobiernos, imaginen ustedes las apariencias.

Ha dicho Víctor Valdés que existe “una maquinaria en contra del Barça” y a mi me suena la cosa a leyenda antigua, de cuando se mentaba a un dictador fascista por un fuera de juego de un palmo. Uno creía estos complejos totalmente superados pero la necesidad, casi vital, de Rosell por reivindicar la obra de Núñez y contraponerla al legado de Cruyff, ha ido degenerando en esta regresión progresiva a los viejos vicios y los malos hábitos que tanto daño nos hicieron en su día, tras años felices de ganar sin excusas y de ver reflejada nuestra histórico victimismo en los enemigos de contienda, incluso en los que dejaron de ofrecernos la mano tras la derrota para tomar el camino del piquete de ojos “como arma mortal”también asediados por imaginarias amenazas.

Se despierta flamenco un futbolista y al minuto tiene una legión de palmeros acompañando su quejío, el sino del hincha moderno, que se le va a hacer. Sin saber como, el antiguo torcedor ha mutado en una suerte de groupie aparecido en el fútbol por la falta de referentes masculinos en el pop actual, incluso femeninos, tan capaces de celebrar que su ídolo les escupa desde un balcón como de somatizar sus preocupaciones y temores. El asunto ya apuntaba a tragedia atendiendo a las cifras de venta de camisetas de David Beckham pero la mayoría prefirió mirar hacia otro lado mientras unos pocos, advirtiendo lo que estaba por llegar, nos refugiamos en los bares  buscando consuelo y algo de esperanza para el viejo fútbol, aquel que un día se jugó sin necesidad de Touch Éclat de Ives Saint Laurent y dónde nadie en su sano juicio se creería que Marilyn Manson es Paul, el amigo de Kevin en ‘Aquellos maravillosos años’

“Mira esto: Toda una generación de Cenicientas esperando zapatillas inexistentes.”

Casi famosos

Foto publicada en anecdotariodelrock.blogspot.com

Un reloj de 40 millones de Euros

BV9M0hLIYAALqixelrelojnuevo

A pesar de mi petición expresa mirándola a los ojos, el mensaje rogatorio sobre mi buzón y una pegatina de prohibición expresa sobre el botón del interfono, la cartera ha vuelto a despertarme esta mañana con dos golpes de timbre tan luengos que advertirían a medio Londres de un inminente bombardeo nazi. Muy indignado, pues todas las mañanas sobre la misma hora doy fe de su tenacidad, he saltado de la cama hacia el rellano y desde allí, la he increpado con verdadero enojo y tono un tanto pendenciero, lo reconozco,  hasta que he escuchado la puerta del piso cerrarse tras de mi y he caído en la cuenta de que no llevaba las llaves encima, apenas enfundado en un grotesco pijama comprado al peso en Portugal. Por suerte, mi vecino Don Luis, el cura, es el otro gran damnificado por la obsesión compulsiva de semejante tipeja y al verme de puertas afuera me ha invitado a pasar, tomarme un café y usar su teléfono para reclamar el auxilio de mi chica. Entre campurrianas y un café casi divino, me he enterado de la denuncia contra Sandro Rosell por presunta apropiación indebida de unos cuarenta millones de euros en la operación del fichaje de Neymar,  y no he podido evitar hacer cálculos sobre cuántos sicarios podría yo pagar, con todo ese dinero, para dejar las cosas claras a la desafiante funcionaria de Correos. En realidad, cuarenta millones de euros no son nada, apenas triste dinero cuando uno ambiciona la felicidad.

El aficionado al fútbol se asemeja, cada día más, a un niño que presume de su nuevo reloj, rodeado de curiosos que se abalanzan encima suyo para contemplar semejante maravilla, mientras siente la envidia de los otros alentando en su cogote, la gloria máxima para cualquier ego infantil. Los fichajes se han convertido ya, en una parte tan importante del espectáculo como la propia competición, un título más en juego, y estampar o no la firma de un astro en una simple servilleta de papel, puede competir con una Liga o una Champions en sonrisas y lágrimas, no digamos ya en portadas y tertulias. Las primas de fichaje, a intermediarios o a quién plazca según proceda, las admitimos ya como normales y por descontadas en pos del objetivo final, pese a saber que el fútbol está en manos de dirigentes que pecan por palabra, obra o comisión. Hemos llegado a un punto dónde, dichos corretajes, pueden llegar a duplicar el precio del traspaso en si, como en el caso de Neymar, y sin embargo apenas unos pocos levantan la voz para reclamar una explicación transparente, mientras una legión de conformistas presume del reloj con el que  todo el patio soñaba en primavera, aunque no tengamos la caja ni la garantía firmada por causa de la confidencialidad.

Parece que la denuncia concede quince días al President Rosell para ofrecer explicaciones sobre los pagos y quizás en esta ocasión, y de una vez por todas, sepamos cómo se han distribuido los millones de la discordia, tan desaparecidos hasta el momento como el famoso seny culé, temerariamente transigente ante semejantes procederes. Si preguntan ustedes por mi opinión, mucho me temo que las explicaciones que nos brinden se asemejarán en demasía a las del Sr. Bandero, aquel personaje de Luís García Berlanga en su premiada “Todos a la Cárcel”, en la que con evidente ironía y acentuando una bondad discutible ante las cámaras, explicaba a una reportera de televisión que él no había asesinado a su mujer.

-Vamos a ver, señor Bandero, ¿nos podría contar, entonces, cómo se encontró a su mujer con un hacha en la cabeza?

-Para mi fue una sorpresa; no esperaba eso de ella.

Otro duro día sin hacer nada

full-montycinespherawordpress (2)

Rocío está empeñada en que me apunte al paro y ya no se qué más inventar para evitarme el trance de engrosar una estadística que no nos hace ningún bien como país, así se lo digo. A ella, mi patriotismo le importa más bien poco y advierte estar cansada de deslomarse a trabajar para que yo pueda pasar el día en casa tocando la guitarra, escribiendo tonterías y cuidando gatos; pintando la mona, en definitiva. No le falta razón, bendita criatura, pero lo cierto es que nací un tanto incapacitado para el trabajo, al menos en la variante de sueldo y horario, la tónica habitual, pásmense ustedes. Si me aseguran que regalan los empleos por la calle y que no trabaja el que no quiere, posiblemente replantearía mi tajante negativa pero, con millones de desempleados pasando verdaderas penurias y familias enteras sin una triste nómina en la que apoyarse a final de mes, no se me pasaría nunca por la cabeza reclamar alguno para mi; puro idealismo.

Ahí tienen, por ejemplo, al pobre Gerardo Martino, sin poder trabajar, aduce. El suyo es asunto peculiar aunque no menos dramático, me hago cargo. En su caso, la frustración no proviene de la falta de empleo ni de las fricciones familiares que esto suele provocar, no. El suyo es un caso concreto de ahogo vital por falta de carga de trabajo, puede entenderse así, lo que le provoca grandes pesares como honrado y responsable hombre de empresa. Imagino que, por puro intimismo, que otra cosa no pero parece el Tata sacado de una película de Campanella, el rosarino nunca explica qué quiere trabajar exactamente y si les digo la verdad, casi prefiero no saberlo, puesto al tanto ya sobre la curiosa costumbre que tiene Martino de escaparse a ver el trabajo de los porteros cuando llega el momento de los ejercicios específicos del juego de posición, en los entrenamientos. Unos dicen que no los entiende, otros que prefiere delegarlos en alguno de sus colaboradores y los demás, intuyen que simplemente no le interesan pero los consiente, quizás por aquello del qué dirán. 

Me imagino a Don Gerardo, cada mañana, avergonzado frente al espejo mientras se viste el chándal oficial del club para acudir a un trabajo que, en realidad, no existe. Desayunar en silencio por no mentir más de la cuenta, salir de casa a su hora e ir a matar la mañana con Gaz y Lomper, viendo como evolucionan los cancerberos mientras tararea algún éxito de Donna Summer, que los tres acompañan con el pie. De vuelta al hogar y tras otro día sin poder trabajar, fingir cansancio y estrés ante la familia, hablar sobre algunas mejoras y evoluciones a implantar en la empresa y, ya en la cama, con las luces apagadas, rezar por que no se descubra todavía que todo se trata de un engaño y un despelote, mientras en su cabeza no para de sonar el maldito You can leave your hat on y se dice a si mismo que necesita dormir. Mañana será otro duro día sin hacer nada. 

” Hay que ver lo cansado que es no dar un palo al agua. “

Full Monty

Fotografía publicada en cinesphera.wordpress