Cobra5

Un buen amigo mío sostiene que, Stallone, resulta ser en si mismo un gran club de fútbol a todos los efectos, perfectamente capaz de generar mitos, leyendas y modelos de conducta a lo largo de diferentes generaciones. A mi amigo le molesta que yo quiera reducir toda su relevancia a John Rambo y Rocky Balboa y alega, entusiasta, que no se deben obviar dechados como Lincoln Hawk, el camionero que echaba pulsos a la vida por recuperar el amor de su hijo, o como Ray Quick, un ex agente de la CIA, experto en explosivos y capaz de mecer a Sharon Stone entre sus brazos como una muñequita de papel. Si es usted varón y busca en su interior, descubrirá que dentro lleva incrustado un personaje interpretado por el rocoso actor neoyorquino. Y puede apostar su mejor botella de whisky a que el mío es Marion Cobretti, Cobra, el brazo armado de la ley’, eternamente en cabestrillo, eso sí, como el Kaiser.

Lo primero que hay que agradecer al film es que desterrase a las Ray-ban Aviator de cierto halo sospechoso que arrastraban desde el estreno de Top Gun, ese mismo año de 1986, aunque al pueblo llegaron un par o tres más tarde, como todo. Cierto que Cruise cumplía con lo suyo y parecía pilotar el caza protagonista sin dificultad aparente, pero también sobrevuela sobre el film cierto erotismo homosexual que no nos puso las cosas nada fáciles durante las etapas más nebulosas de nuestra adolescencia. Todavía hoy nos decimos que aquellos juegos eran normales, pero yo sospecho que no estaban exentos de cierto sarasismo latente,  y que nos faltó muy poco para quedarnos sin disfrutar del que ahora defendemos como el mayor placer codiciable en esta puta vida; el cuerpo a cuerpo con una mujer que lo acepte. Fue ‘Cobra’ lo que nos hizo ver las cosas de otra manera, película que corrimos a visionar en cuanto cumplimos trece años, la edad en que los gitanos permitían la entrada a su cine ambulante de verano. Cuándo uno descubre a Brigitte Nielsen en la gran pantalla y a esa edad, la percepción de la sexualidad propia y los más oscuros deseos, cambia de forma radical y cualquier cariño mal entendido entre amigos de toda la vida, se disuelve en una húmeda y mera anécdota, como un azucarillo.

Además de dotar de cierta hombría a un modelo de gafas en concreto, y a una pandilla de adolescentes gallegos en particular, al personaje de Cobretti hay que agradecerle su estilismo macarra atemporal y esa visión desapasionada y violenta de la justicia, tan necesaria en esta jungla de asfalto en que se ha convertido el mundo del fútbol para los aficionados profesionales. Barcelona, en concreto, está plagada de seguidores de una secta religiosa, muy semejante en su virulencia a aquella del Nuevo Orden que azotaba la villa costera de la película. Ustedes pueden reconocerlos fácilmente, no se asusten, pues son aquellos capaces de defender el delito por la fe, poco importa la gravedad si en el horizonte se dibuja un futuro mejor para el F.C.Barcelona, aunque sea mal pintado, bien en forma de fichajes o a modo de espectaculares maquetas para nuevas instalaciones. Todo se acepta en pos del Nuevo Orden, una aspiración legitimada por un loco conocido como ‘El Carnicero Nocturno’, quien por el día se esconde. Desconozco su verdadera identidad pues yo no soy más que un muchacho desinformado, como dijo Bernat Soler en ‘El club de la midja nit‘. Capodeccina del sexto batallón, a buen seguro él sí es conocedor del rostro y la mano que mece la cuna desde las sombras y paga tan bien los servicios prestados. Pregúntenle, antes de que deje caer el palillo de mi boca y empiece el jaleo; mariconadas las justas, Bernat.

 

-“¿Quieres hablar? Pues hablemos, me gusta la conversación”

-“¡No quiero hablar contigo, quiero que vengan las cámaras de televisión!”

-“No puedo hacer eso. Yo no trato con psicópatas, yo me los cargo.”

-” ¡No soy un psicópata! Soy un héroe, un cazador cojonudo… ¡Soy un héroe del Nuevo Orden!

Cobra, el brazo armado de la ley

Fotografía publicada en http://www.picstopic,com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s